Buscar
El capitán Dikshtein
Un relato fantástico
Mijaíl Kuráyev
ISBN: 978-84-10-14110-7
Encuadernación: Cosido
Formato: Rústica con solapas
Fecha de publicación: 2/04/2025
Número de páginas: 224
Traducido por: Jorge Ferrer
Imagen de cubierta: Javier Boullosa Izquierdo (IG: _javitxuela)
PVP: 21,00€
¿Quién es Igor Ivánovich Dikshtein? Quizá sea solo un nombre, el nombre de un superviviente, de un ciudadano modélico que, menesteroso, recorre las calles heladas de Gátchina con una bolsa de cervezas; tal vez sea el nombre de un testigo de la historia, bien pudiera ser el de un fogonero juerguista, el de un concienzudo artillero o el de algún legendario capitán. Tal vez, Igor Ivánovich Dikshtein sea el nombre de un fantasma, un espectro que vaga a medio camino entre la existencia y el olvido. Puede que sea un compendio de todas esas cosas.
El capitán Dikshtein es la obra más aclamada de Mijaíl Kuráyev, y una pieza única que aborda con enorme inteligencia y talento literario uno de los episodios más críticos de la historia de la URSS, el motín de Kronstadt de 1921, un cruento enfrentamiento entre camaradas que tiñó de sangre el mar helado frente a la ciudad de Petrogrado.
- DETOUR (Juan Jiménez García)
Mijaíl Kuráyev. Una dudosa existencia, por Juan Jiménez García
Hay vida después de la muerte, al menos para Igor Ivánovich Dikshtein. Pero no del modo que pensamos, si es que pensamos en algo. Es otra cosa. Otra cosa que no vamos a revelar. Un revoltijo de ideas sobre el regreso, que han atravesado la literatura universal y que aquí tienen otra vuelta de tuerca. En realidad (estoy pensando lo absurdo que es escribirlo) la solución está en el propio libro. Quiero decir, en su estructura. Este es un libro sobre un señor y sus relojes, que sale a vender unas botellas vacías, y a comprar otras llenas de cerveza, no las que él quería, sino otras más caras, pero es una buena ocasión, porque les visita el hijo. A él y su mujer que a veces se olvida de quién es él. Igor Ivánovich Dikshtein fue un revolucionario. En 1921, allá, en la Unión Soviética. ¿Es que acaso había revoluciones en 1921 en la Unión Soviética? ¿No estaba todo claro y, como se suele decir, todo el pescado vendido? Pues no. El problema estaba en Kronstadt, lugar a unos pocos kilómetros de Petrogrado, que luego sería Leningrado y luego San Petersburgo, y de Finlandia, que no ha cambiado de nombre. ¿Revolución? ¿Revolucionarios enfrentándose a revolucionarios? ¿No sería la guardia blanca? Una especie de resurrección. No, no. El problema es que relacionamos toda la revolución con los bolcheviques, cuando los bolcheviques solo eran una parte, ni tan siquiera la más grande. La más convencida de que debía alcanzar el poder y también la más resolutiva. Pero quedaban más revolucionarios de izquierda, a la izquierda de los bolcheviques. Y Konstadt era un lugar con una historia de enfrentamientos. Su situación privilegiada, por ser tan difícil acceder a ella, la estancia de la flota de Báltico…
(...)
- KAOS EN LA RED (Iñaki Urdanibia)
Orgullo y gloria de la revolución
Como consta en el título de este artículo, calificaba Trotski a los marinos de Kronstadt por la lucha de éstos, por su combatividad, mostrada en las revueltas de 1905-1906 y 1910 y por el significativo papel que jugaron contra el Gobierno Provisional y más tarde en octubre junto a los bolcheviques. Más tarde, vendría el levantamiento de 1921 que, desde luego, no gustó en absoluto al líder bolchevique.
Kronstadt era en la última fecha nombrada una pequeña isla ubicada en el Báltico, cerca de la ciudad de Petrogrado con las costas de Finlandia muy próximas. Este va a ser el escenario, ¿campo de batalla? Que sirve de escenario a la novela de Mijaíl Kuráyev (Leningrado, 1939), «El capitán Dikshtein», publicada por Automática Editorial. El protagonista del libro es Igor Ivánovich Dikshtein, que fue conocido con el grado de capitán, que puede ser diferentes y bien dispares hombres, intercambiables. En las primeras páginas de la novela le vamos conociendo en su Gátchina, en su afán por que las cosas estuviesen ordenadas, su orden, en su casa, que anteriormente había sido la de un familiar de su compañera, con quien tenía permanentes discusiones. Al tiempo que vamos siendo conocedores del árbol genealógico, más bien podría decirse el arbusto por su incompletud, y sus movimientos y sus pretensiones de cara a su futuro.
(...)
- LA RAZÓN (Diego Gándara)
«El capitán Dikshtein», de Mijaíl Kuráyev
Este fue el episodio más crítico de la URSS
Por Diego GÁNDARA
Todo ser humano forma parte de la Historia con mayúsculas que se relaciona, a su vez, con la personal de cada uno. El resultado es que todo ser humano, por lo tanto, tiene una historia que contar: la suya propia pero intrincada en esa con mayúsculas, incesante, que no deja de escribirse. Pero, ¿quién es uno en esa gran Historia? Esa es la pregunta que gira alrededor de Igor Ivánovich Dikshtein, el protagonista de «El capitán Dikshtein», la primera novela del escritor ruso Mijaíl Kuráyev (Leningrado, 1939) publicada en 1987, cuando tenía casi 50 años y había trajinado el mundo del teatro y del cine como guionista. ¿Quién soy?, se pregunta Igor Ivánovich Dikshtein, aunque la pregunta, en realidad, es de los otros: ¿quién es para ellos Igor Ivánovich Dikshtein?
Épica cotidiana
En uno de los acorazados, el Sebastopol, se encontraba el artillero Igor Ivánovich Dikshtein, quien muchos años después, tomando «migajas de detalles verdaderos que han llegado hasta nosotros gracias a la memoria de la humanidad», como escribe Kuràyev, reconstruye su historia dentro de esa Historia con inicial mayúscula, universal.
La novela brilla por la manera en la que Kuráyev hace coincidir el pasado con el presente de Dikshtein, ese hombre que transita las calles de la memoria como si fuera una aventura porque sabe, en el fondo, que hay otra aventura detrás, una aventura que tiene que ver con la Historia con mayúscula inicial y con la historia de cada día, algo menos trascendente pero lleno, claro, de una épica modesta, cotidiana, también universal.
- Lo mejor: La combinación del pasado histórico con un presente cotidiano y banal
- Lo peor: Poco se le puede cuestionar, ya que el libro se lee casi como sin fuera unas memorias
- Reseña Aceprensa (1).pdf89.18 KBACEPRENSA (Adolfo Torrecilla)
El capitán Dikshtein es la tercera novela que se publica en España de Mijaíl Kuráyev (Leningrado, 1939), uno de los narradores rusos actuales con más prestigio. Con anterioridad, la editorial Acantilado había publicado Ronda nocturna y Petia camino al Reino de los Cielos. Varias son las constantes de su literatura, entre ellas el análisis crítico del pasado reciente de la URSS y la importancia que tienen en sus novelas las referencias históricas y arquitectónicas de las ciudades en las que se ambientan. Si las anteriores transcurrían en San Petersburgo, en esta la acción se traslada a la ciudad de Gátchina.
La estructura resulta muy original, aunque puede acabar complicando un tanto la lectura. Comienza describiendo la vida de un ciudadano corriente de Gátchina, Ígor Ivánovich Dikshtein, en los años sesenta del pasado siglo. Con un estilo muy irónico, el narrador, que se inmiscuye frecuentemente en el relato, cuenta, por ejemplo, los pormenores de un día en que la principal ocupación del protagonista es ir a entregar unas botellas vacías a fin de conseguir unas monedas con las que comprar unas cervezas para la comida.
En todo momento, el narrador subraya la vida sencilla y gris de un antihéroe del que no sabemos nada, aunque se intuye que su pasado resulta mucho más interesante que el mediocre presente.
Y así es: en un momento dado, la narración abandona al insulso Dikshtein actual y se traslada a 1921, a la ciudad de Kronstadt, unos 30 km al oeste de San Petersburgo, donde un contingente de militares, entre los que se encuentra Dikshtein, protagoniza un levantamiento contra el poder bolchevique.
(...)
Kuráyev, sirviéndose de peripecias pasadas y presentes, cuestiona las versiones oficiales de algunos sucesos históricos y realiza una particular reivindicación de la grandeza de los personajes secundarios.